Sobre todo en navidades, aparecen innumerables asociaciones haciendo publicidad, o no, de sus proyectos orientaciones y objetivos. No es que esté en contra de todo esto, me parece muy bien pero hay algo dentro de mi que me dice que están equivocados o que padecen cegera de la realidad.
No voy a criticar a “Médicos lo que sea…”, ni a tal asociación de manos y no manos, y juguetes por cinco euros y un boli… pero la casa se construye por los cimientos.
No he visto ninguna asociación que venda boligrafos para evitar que un país como India, con la bomba atómica, con las fortunas mayores del planeta y con empresas de lo más fuertes del mundo cambie sus estructuras morales, políticas, o los que sea, y se evite que las personas mueran de hambre. Si de hambre en una superpotencia como India.
En África, podemos encontrar las minas de diamantes mayores del mundo y la gente se muere de sed. En América, recursos y más recursos malogrados para que unos pocos, digo: unos pocos, vivan de maravilla mientras el resto de seres humanos con las espaldas arqueadas y las miradas bajas tengan que lamentar que sus casas se las lleva el agua, o el viento como a los tres cerditos.
¿Cuando una campaña de alguna organización estará orientada para tirar de las orejas al lobo?
He borrado la mitad de lo que había escrito, no quiero ser demasiado… loco.
Entiendo que jugar sea un factor importante en la vida de las personas, al igual que comer, beber, tener una vivienda, la sanidad… pero me llama la atención que a los responsables de que esto no sea de otro modo no se les haga “campaña”. Y esos responsables serñores, tiene nombre y apellido.



