30
Dic
09

En días señalados…

Sobre todo en navidades, aparecen innumerables asociaciones haciendo publicidad, o no, de sus proyectos orientaciones y objetivos. No es que esté en contra de todo esto, me parece muy bien pero hay algo dentro de mi que me dice que están equivocados o que padecen cegera de la realidad.

No voy a criticar a “Médicos lo que sea…”, ni a tal asociación de manos y no manos, y juguetes por cinco euros y un boli… pero la casa se construye por los cimientos.

No he visto ninguna asociación que venda boligrafos para evitar que un país como India, con la bomba atómica, con las fortunas mayores del planeta y con empresas de lo más fuertes del mundo cambie sus estructuras morales, políticas, o los que sea, y se evite que las personas mueran de hambre. Si de hambre en una superpotencia como India.

En África, podemos encontrar las minas de diamantes mayores del mundo y la gente se muere de sed. En América, recursos y más recursos malogrados para que unos pocos, digo: unos pocos, vivan de maravilla mientras el resto de seres humanos con las espaldas arqueadas y las miradas bajas tengan que lamentar que sus casas se las lleva el agua, o el viento como a los tres cerditos. 

¿Cuando una campaña de alguna organización estará orientada para tirar de las orejas al lobo?

He borrado la mitad de lo que había escrito, no quiero ser demasiado… loco.

Entiendo que jugar sea un factor importante en la vida de las personas, al igual que comer, beber, tener una vivienda, la sanidad… pero me llama la atención que a los responsables de que esto no sea de otro modo no se les haga “campaña”. Y esos responsables serñores, tiene nombre y apellido.

04
Dic
09

Jordi Solé Tura.

Vaya, el otro día escribía sobre este hombre y hoy ha fallecido. Un hombre de los que se hacen a si mismos, un gran hombre, creo yo. Poco conocido me parece a mí, pero mirad, uno de los “padres” de la Constitución Española.

Jordi Solé Tura con su hijo.

¿Nos dejan los mejores?. No se si en cada generación surgen hombres y mujeres inteligentes, sabios, con buen corazón pero miro a mi alrededor y no veo a nadie, y  sólo se escucha la musiquilla navideña que nos invita a las compras. ¿Donde las personas?.

Tengo una sensación tremenda de, de puente, entre mis padres y mis hijos. Como si me mantuviese en el aire, o sobre unas columnas o arcadas que me sustentan pero la consistencia del suelo denso, fresco y profundo la veo en una de las orillas y también el el futuro de la otra.

Los recuerdos, menos mal que caen en manos de todos, y esperemos sensatez, nos advierten de estas cuestiones.

Jordi Solé Tura, toda una referencia, toda una orilla. Y nosotros  entre el ayer y el mañana…

26
Oct
09

¿Tres palabras?

Hoy me ha hecho llorar un hombre que ni conozco. Alguien me ha enviado un video en el que se ve a un padre ya mayor, y a su hijo, un hombre joven en el jardín de una casa. El padre ante la visión de un gorrión le pregunta al hijo ¿qué es eso?.

La pregunta se repite varias veces hasta que el hombre joven pierde pronto la paciencia y le habla mal al padre.

Sin decir palabra el padre se levanta y entra en la casa, de la que sale al rato con un pequeño cuaderno, seguramente un diario.

El hombre joven ante la insistencia del padre lee el cuaderno, y lee, que cuando él tenía 3 años, le hacía la misma pregunta a su padre que contestaba con cariño, e incluso con un abrazo. Así hasta 21 veces.

La escena acaba con el hijo abrazando y besando con ternura a su padre.

Hecho de menos al mío y quizá por eso me he conmovido, quizá también porque mi madre, que está en una residencia, ya va notando que pierde las fuerzas.

Los recuerdos en ocasiones nos abandonan. Toda una vida… como la de Jordi Solé Tura, del que recuerdo un hermoso documental realizado por su hijo en el que leía unas cartas muy, muy profundas, y de las que él preguntaba: ” ¿…y esto lo he escrito yo?.”

Justamente hace unos días escribí sobre mi padre, quiza por las fechas en las que nos encontramos, pero no deseo llamar a su pecho, de nada sirve ya… y tenemos que continuar.

Gracias Juan Francisco, sabías que me iba a gustar y has acertado.

31
Ago
09

Dentro de cuatro días…

…estaremos de nuevo inmersos en la Navidad.

Viendo lo poco que he escrito en este Blog, me doy cuenta que dentro  de poco tiempo, cuatro días como aquél que dice, estaremos de nuevo felicitándonos, quizá sin besos y sin apretones de manos pero en todo caso de nuevo en ese devenir de fiesta, compras, regalos, nacimientos, etc. etc.

La vida poco nos habrá cambiado, quizá hayamos perdido algo o a alguien por el camino, quizá nosotros mismos ya no estemos allí pero todo contunuará, seguro.

No se si será a causa de las crisis pero en este momento cara a la Navidad deseo lo mismo que el año pasado. Nada.

Eso si, aparte de desear nada, también deseo que todo cambie un poco, que los valores “perdidos”, y no es que me sienta especialmente obamista, adquieran cierta presencia que hoy día no tienen.

Mi regalo… la felicidad de todos sin excepción, amigos y enemigos… vaya putada para Papá Noel y para  los Tres Reyes Magos.

30
Ago
09

El efecto que causa agosto…

No recordaba mi contraseña para poder entrar, no solo a éste, sino el resto de mis Blog de WordPress.

Terminan las vacaciones, los días sin fin, las largas estancias en el calor, el aburrimiento y el frío. Han quedado atrás  las horas ante la pantalla como el polvo que se adhiere a un vieja botella de vino. Arquitectura, arte, interiorismo, billetes, motocicletas, comprar y vender no es más que polvo.

La vida, con sus problemas sus amores y desamores tiene que continuar tras este peréntesis pero tengo la sensación de que he estado en un mal sueño y estoy seguro de que cuando despierte nada será igual que lo que había antes, ni tan siquiera será como en el maldito sueño.

Qué pena, que tristeza… que, como dice una canción antigua, que tanto amor no tenga poder contra la muerte, pues allí es a donde va la siguiente estación, y la otra, pero en algún momento todo comienza de nuevo para que el engaño tenga su efecto. 

Lo que daría por pintar, fotografiar, escribir,  hacer música… construir una casa, navegar o volar en un biplano, viajar, que más da, lo que daría por vivir. 

Si tú lo has hecho, muy bien, me alegro por tí.

23
Mar
09

Algo difícil de expresar.

Tengo la idea en mi mente rondando desde hace tiempo pero pese a que en mi interior se muestra clara y diáfana, sencilla, a la hora de intentar expresarla tengo serios problemas. Como si la dislexia se hiciese esprecialmente presente en este caso.

En muchas ocasiones deseamos vivir ciertas experiencias. Decimos, y deseamos, quiero ser piloto de aviones, navegar en una embarcación, realizar viajes, y un largo etc. deseamos vivir algo especial que no está relacionado con nuestra manera de vivir. Incluso deseamos tocar algún instrumento musical.

Envidiamos en cierta maner a las personas que realizan esto, y deseamos ser como ellas, sin embargo, quizá ellas han llegado a donde han llegado de manera azarosa o tal vez por casualidad. Es evidente que algunos deseos son factibles, en mi caso siempre desee tener una motocicleta y por mi tesón y deseo personal, y especiales circunstancias, me compré una BMW R 45.

El piloto de avión llegó a ser piloto quizá sin desearlo, o bien deseándolo pero estando al alcance de sus posibilidades o en su trayectoria de vida. Para é hera algo normal, dentro del devenir de las cosas.

Me gustaría llevar un Antonov, si, un An-2, pero jamás lo haré. Me encantaría navegar en un velero, actividad que ya realicé de joven y ahora pagaría por tener un simple Patín Catalán para salir a la mar.

Todos estos deseos nos causan estrés ya que viendo nuestra trayectoria y nuestra edad, sabemos que jamás vamos a tocar un violín en una orquesta, que jamás superaremos la barrera del sonido, que jamás estaremos al timón de nuetra “Miralejos”… Deberíamos ser conscientes de esto y amputar esos deseos ya que a la larga nos hacen daño.

Otra cuestión es que tal vez nuetra manera de vivir y lo que tenemos,  es la envidia de otras personas. Sería un apartado distinto de lo que deseo expresar.

Lo más lógico sería vivir en la línea en que nuestra vida nos permita hacer cosas, sin grandes saltos cualitativos ni cuantitativos pero me niego a tener una maqueta a radio control de un Antonov si lo que deseo es un Antonov.

Recuerdo al joven Sinué cuando lo llevan a visitar al viejo soldado, que por un trago de vino cuenta las calamidades de la vida militar. No se debido a qué ha venido a mi mente este recuerdo pero entra dentro de la idea difícil de expresar.

Antonov

Antonov

21
Dic
08

Ha llegado el invierno.

Hoy a la 13:42 hora española en el hemisferio norte. ¿Es importante? dice mi hijo… pues entiendo que si. Nuetra vida ha estado sujeta a los cambios, a los ciclos de las estaciones.

Las fiestas, como la Navidad por ejemplo, tienen su raiz profunda en el cambio de las estaciones. Y el hecho de que sea el día del año con menos horas de Sol, quizá durante siglos tuvo su trascendencia.

Es posible que conocer que hoy sea un día concreto, el de menos luz, nos de una idea de cuanto tiempo nos falta para poder cultivar las patatas que nos comeremos en otra estación.

El día que hemos vivido hoy ha sido un día mágico. Lo has notado, ¿verdad?

01
Dic
08

No deseo nada.

Dentro de poco estaremos felicitándonos, dándonos besos y exhudando buenos sentimientos por todos los poros de nuestra piel.

Yo no deseo nada, y es que quizá el valor de las cosas, y de los sentimientos también, se relativice a medida que transcurre la edad, que no el tiempo. 

Los árboles de Navidad, al igual que las luces y los belenes me resultan frívolos. Los buenos deseos me parecen faltos de contenido y de el ámbito cristiano, un manejo la Navidad. 

No es un problema de los que están y no están, es que, como si de un ciego se tratase mi mirada a este respecto se enfría y se oscurece. No voy a culpar a nadie de nada, ni a dirigir mi dedo acusador contra los que deseen paz, amor y dinero, no voy a hablar mal de los cristianos que viven la Navidad en su corazón, ni del resto que la viven en sus bolsillos, no voy ha hacer un sólo comentario en contra de Papa Nöel, ni de Melchor, Gaspar o Baltasar, ni del Niño Jesús.  Para variar, sólo me dejaré llevar por los acontecimientos, como si yo mismo fuese una bola roja colgada de la rama de un abeto.

Y para los que me deseen una Feliz Felicidad, con respeto, mi silencio profundo y sereno.

Feliz Felicidad.

Feliz Felicidad.

03
Nov
08

Un regalo para la retina. Y para el alma.

Al entrar en la habitación, la primera imagen es la de un hombre joven con una camiseta roja y con un bulto entre las manos en una estancia llena de luz. El bulto no es otra cosa que su hijo recien nacido y comparado con las manos del hombre se aprecia que es un niño pequeño.

Ha nacido mediante cesarea con lo que carece de las tensiones que afean tanto a los recien nacidos en parto natural, tiene un aire a la madre, quizá el mentón, vamos esas cosas que no podemos evitar al ver a un recien nacido.

La cara del hombre llena de serenidad refleja la alegría al explicar esto y lo otro y muestra los largos dedos de los pies de su chaval. El niño lloriquea cuando lo dejan sobre su cuna. 

De algún modo pulsa en mi interior cierta paz y también cuatro recuerdos de mis hijos, cuando con una sola mano los abarcaba para cambiarles el pañal. 

La visita discurre, vaya, el tiempo pasa, llegan más visitas pero en mi retina ha quedado esa imagen, un verdadero regalo, y de tantas posibilidades tras la puerta, sólo esa podía darse esa, esa instantanea, esa foto.

Bueno. Ahora sólo cabe un deseo sincero, suerte.

27
Oct
08

Con la mente en blanco.

Últimamente no conduzco, voy como acompañante en mi coche, mientras que si he de desplazarme solo, lo hago con mi motocicleta, una BMW R 45 del año 79.

El fín de semana de vuelta a casa después de hacer un recado, paramos en un semáforo. Miré al conductor de al lado desde mi asiento y me fijé en su rostro. Parecía cansado y tenía barba de todo el día.

Por la camisa blanca y por como llevaba enrrolladas las mangas pensé que sería camarero y acababa de terminar el turno de trabajo. Hacía algún gesto como si estuviese asintiendo a algún problema que le rondaba por la cabeza. No parecía muy inteligente, con la mirada algo vidriosa y los ojos pequeños, el mentón prominente y poca frente daba la impresión de ser una persona inadaptada y con problemas.

En un espacio muy, muy pequeño de tiempo, como si se parase el mundo, sentí una holeada de empatía tremenda, fue como si en ese mismo instante pudiese comprender la vida de ese individuo como si lo vise en un film, y en un esfuerzo literario tremendo es ese mismo instante también, tracé el contenido de una novela y del guión del film en torno a su vida. Todo esto pasó en un abrir y cerrar de ojos.

El semáforo se puso en verde y todos los coches se movieron. Aún duró un instante más la sensación de haber visto más de lo que se veía a simple vista. Fue algo agotador y muy, muy intenso. Me dí cuenta de que simplemente me había quedado mirando a este hombre y había dejado la mente en blanco para que pudiese surgir todo lo demás.

Pensé luego que estaría muy bien poder escribir sobre estas cosas, sobre la vida de hombres y mujeres ya que en ocasiones siento como si llegase a poder ver hasta los huesos, intuir mucho más de lo que se llega a vivir y me urge poder contarlo al resto del mundo.

Jamás me planteé escribir nada en serio pero algún cuento ronda en mi mente, al igual que alguna historia ya conocida por algún compañero. Quizá un día me decida, mientras tanto, creo que me queda mucho por aprender.