Archivo para 26 diciembre 2012

26
Dic
12

La otra navidad.

No es el hecho de no ser creyente lo que me empuja a hablar de esa otra Navidad, es más quizá, la necesidad de hacer ver a quien pueda leer estas líneas, que no todo es “Feliz Navidad”, y sobre todo para mi mismo, como expresión.

No pretendo insultar la inteligencia de nadie… ya se que a cierta edad, o a cierto nivel de madurez, hablar de estas cosas es algo superado y por lo tanto ridículo, pero, quizá pueda ayudar a la reflexión, al menos, a mi me servirá como valvula de escape.

No es el tono consumista, no. Tampoco es sobre esa insistencia televisiva, o de los médios de comunicación, es más sobre todo aquello que de alguna manera turba nuestra vivencia. Son los problemas de los hijos y con los hijos, que no es el caso principal, o las necedades de algunos fal¡miliares, o la insistencia de todos y su preocupación por crear “buen ambiente festivo”, ambiente navideño que acaba siendo asfixiante además de equivocado.

No deseo nada, simplemente alejarme de todo esto, de familiares idiotas, de problemas absurdos…  y vivir simplemente sin más, esperar que transcurra el tiempo -y la Navidad-,  que todos tengan lo que se merecen… y yo el primero pues creo que no me merezco el insulto cuntinuado de unas festividades verdaderamente dictatoriales. Me faltaba el discurso del Rey.

Espero algún dia vivir esa otra Navidad junto a mis seres queridos, sin más pretensión que la de ser yo mismo, y en paz conmingo mismo.

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09
Dic
12

Odio los aforismos, pero…

En un principio, iba a arrinconar el libro en el estante de los libros que no he de leer, un pequeño libro con pocas hojas, un librito, pero, al abrirlo accidentalmente vi una fotografía de la persona que nos atendió con tanta amabilidad y que nos abrió las puertas de su “casa”, si a una editorial se le puede llamar casa…

La visita fue corta, acompañando a Francisco Martinez, mi amigo en la dislexia y mi conferenciante en la Universitat Politècnica de València al día siguiente.

Todo discurrió muy literario, de hecho tenía la sensación de estar dentro de una novela, una finca antigua del ensanche de Barcelona, la editorial, – las tripas, corazón y cerebro del animal, de ese objeto tan importante que es el libro-,  los libros, que tanto me han gustado en esta vida, y de todo aquello que tanta felicidad me ha proporcionado y tanto me ha hecho sufrir.

La cuestión es, que metí el libro con el que me obsequiaron en mi bolsa de mano para leerlo más tarde, quizá, pero sin mucha ilusión. Cuando comencé, olerlo, curiosearlo y verle esos datos que jamás leemos, sentí curiosidad, y vi la foto de Jordi Nadal, su autor.

Me gustó la “sensación”al acabar de leer el prólogo en el que aparece la firma de Cristina de Alzaga. Quedé simplemente maravillado de lo fácil que me había resultado. Luego Álex Rovira hace unos comentarios que me recuerdan a mi mismo ‘pensando” en la inteligencia… Luego los aforismos, esos odiados e impertinentes “miniretratos  literarios” que concluyen en si mismos, tratando un gran verdad que simplemente es obvia.

Los odio en las películas, los odio en la vida cotidiana, los odio en los calendarios y en cualquier lugar pero estos, los de Jordi Nadal son distintos, surgen de su experiencia i del alma, y quizá ahí esté contenido su valor.

También habla del porqué y el sentido del libro, “El paraíso interior“,  ya una tercera edición.

Lo que más me fascina es, que encuentro en él, en el librito, la justificación de mi propia afición a leer. Fascinante, yo jamás había explicado esto pero ahí, entre esas líneas está escrito. Claro que dentro de mi hay mucho más que, e incluso, me cuesta explicar con palabras.